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domingo, 4 de octubre de 2009

Tal vez amar no sea suficiente...

-No encuentro las palabras correctas...- decía esa mujer de cabello negro y ojos azules.

-Un abrazo bastará.

Y por primera vez una lágrima recorrió la mejilla de la mujer...

-T-tu, no vas a dejarme aún verdad?

-Shhh, será mejor que vayas a dormir.

-Pero ¿¡y la sangre!?


- Se secará.


-Perdón. No quise.


-Si, si quisiste, pero no importa, sabíamos que pasaría. Ahora ve a dormir. Descansa.


Se levantó aun con el cuchillo en la mano y lo miró recostado en el suelo. Sangrando.


-Hasta mañana, dulce angelito.