Páginas vistas

sábado, 27 de agosto de 2011

Lo siento...

Puedo sentir tu calor, tus manos las recuerdo con exactitud...
Hay un montón de cosas que pasaron por mi cabeza en ese momento
y ahora ya no sé cómo escribir.

No te gusta escuchar la palabra "perdón"
pero yo me la paso pensándola.

¿Te has dado cuenta de cómo te miro poco a poco cuando estamos juntos?
 Descubre lo que significa, si no lo logras algún día te lo diré.
Soy una niña, ya lo sabes;
y ahora me dispongo a leer más
para poder escribirte cosas que jamás imaginaste,
cosas que ni siquiera pensarías que tú me inspiras...
 Pero me inspiras a todo.

sábado, 20 de agosto de 2011

Pisoteado.

Mira al suelo... ¿Ves esa mancha roja oscura, casi marrón?
Eso, esa horrible mancha es... o era mi corazón, la pisaste y es tu culpa que ahora esté tan... patética, ¡COMO YO!
Decidiste dejarme, me he hundido, hasta lo más profundo y tú, sólo llegas de vez en vez a recordarme tu felicidad, a tenderme la mano que es tan suave que resbalo.
¡Ah! ¿Pero por qué te sentirías mal por mí? Siempre me dijiste de esa forma tan hostil: soy un águila y tú un simple roedor.
Y te extraño... ¡NO! Nada de eso, el añorar no está en mis planes, aunque hayan pasado los años no se han borrado los daños, querida.
Así que lárgate, que al fin salí, no sé cómo ni porqué... Pero al fin estoy aquí, no me arrojes otra vez.

martes, 9 de agosto de 2011

No name yet.(3)-Noche de insomnio

Quisiera dejar en claro que jamás la vi como algo que pudiera tener, incluso lo negué a quien preguntó... Y admito que la miraba como si quisiera devorarla, pero no lo pensaba. Y la seguía de vez en cuando esperando hablar con ella, terminábamos caminando juntos y callados. Mientras veía pasar algunas veces a mi lado los ojos miel de la chica que fue dueña de mis sueños hace unos años...


Odiaba su casi perfecto y poético físico que me incitaba a escribir de ella (no para ella) constantemente, casi como si no estuviera locamente enamorado (entorpecido, e inspirado) por la chica de cabello negro de la ventana. Aunque temía que no fuera más que intriga y morbo; incluso de pronto sentía que no era más que un invento de mi frágil mente intentando escapar de Avril y sus miradas, no celosas, pero inquietantes, que parecían decir: "pensé que sería la única siempre." Aunque ella no me correspondiera.


Caprichosamente viajé a uno de mis más valiosos recuerdos... La primera vez que escuché un "te amo" sincero de una mujer que no fuera mi madre, fue muy real, incluso ahora que lo pienso. Y fue así como al fin pude conciliar el sueño.


-Oye...- su tímida voz no conjugaba en absoluto con su pose retadora.
-Dime.- admito que intenté parecer más valiente de lo que en realidad soy.
-Me sentaré a tu lado...-se sentó- ¿Cómo estás?- comenzó con esa típica pregunta, y en lugar de fastidiarme me hizo realmente pensar en cómo estaba, cómo me sentía.


No quise dar un "bien" inmediato, preferí buscar las palabras adecuadas para continuar la conversación, para seguir hablando con ella.


-ya bien, ¿y tú?
-Sobrevivo...-dijo riendo un poco al final.
-¿Quieres contarme?
-Sí.


Comenzamos una conversación superficial sobre las personas que románticamente dañamos, pero especialmente sobre aquellas que nos dañaron a nosotros.


(To be continued...)


-La mitad fue ahora y la otra mitad ayer en la madrugada.Gracias Grss-

sábado, 6 de agosto de 2011

No name yet.(2)

Cada vez que me dirigía a la escuela, caminando, no podía evitar pensar en el montón de cosas que me habían sucedido durante los últimos meses... No eran importantes para el mundo, pero sí para mí; la chica de la escuela que me gustaba, sus amigas fáciles, los amigos idiotas y los profesores... Nunca me fue mal en la escuela, siempre traté de esforzarme por mi madre, pero esta vez se aparecía por mi mente de vez en cuando la chica de la ventana... Si no mal recuerdo estaba en el 3er piso del edificio. "Si se lanzara de ahí, moriría", pensé sin querer.


Regresamos al fin, este Verano se me hizo eterno; la entrada del colegio estaba llena de gente conocida, y desconocida... Y ella: Avril, recuerdo que en la primaria escribía su nombre como el mes "Abril", hasta que en una carta me dijo: "...Escribes mal mi nombre, es con v." Entonces me enamoré más... Y no es que ella me fuese indiferente, es que simplemente me dijo (aproximadamente 7 veces) que yo no era lo que ella buscaba. Y es posible, ella es simplemente un ángel: rubia, con ojos miel... Casi verdes, siendo el centro de atención cada día. Y yo: YO, un soñador muchacho de 16 años.

-Hola, ¡hermano!- saludó entusiasmado Leo, mi mejor amigo.-Voy ya a mi casa, tengo prisa, hablamos después.

-Eh, claro... Cuídate, entraré a clases, voy tarde.

-Raro en tí, hasta pronto.

Lamentaba que nuestra relación fuera así, pero la distancia y el tiempo no lograban romper nuestros lazos.

-Oye, tú.-escuché detrás de mí, con una dulce y un poco chillona voz de mujer.

-¿Sí?-pregunté mientras daba la vuelta.

-No viste nada comprometedor, ¿verdad?-me dijo acercando su dedo índice a mi cara. ¡Era ella! La chica del edificio, la de la ventana, y ahora me intimidaba con su expresión entre tímida y decidida... ¡¿Y eso cómo es?!

-N-no sé de qué... de qué hablas...- tartamudeé

-Disculpa, me asustaste y soy nueva aquí, no acostumbro ser así pero...- antes de terminar se dio la vuelta y se fue ocultando la cara con su fleco y su cabello cubriendo su perfil.

Era realmente linda, sus ojos no muy grandes y oscuros, su cabello... Su piel. Y ella era... más alta que yo.

(To be continued...)

No name yet.

-No sé qué esperas para levantarte e ir a la escuela.- dijo una enojada y pequeña señora al oído de su aún dormido hijo: yo.


-Déjame dormir, ¡vieja!- protesté bromeando.


-Jajaja, cálmate y levántate ahora, muchacho tonto.


-Está bien...- murmuré mientras me sentaba al borde de la cama.


Había podido dormir hasta las 4:35 de la mañana, intenté hacerlo antes pero no pude y decidí jugar en mi casi nueva consola de videojuegos, hasta que me cansé de perder. Era realmente malo en eso, pero me gustaba.


Mi vida, como podrán haber notado hasta aquí, es tan simple como la de quien la esté leyendo... Pero no escribiría esto si no estuviera seguro, de que esa simplicidad iba a cambiar.


Me preparé el desayuno (cereal) y salí de mi casa con una playera de Kurt Cobain y mis converse favoritos, los negros sucios; el perfecto atuendo...


En cuanto salí de mi casa, y me despedí de mi madre pude sentir que alguien me observaba, volteé hacia el edificio de al lado y me encontré con la mirada más intrigante que había visto en mi vida, no pude reconocer a la persona de la ventana, ya que cerró la cortina en cuanto notó que la volteé a ver, pero estoy casi seguro de que era una chica...


Sobre mí: no soy muy alto, 1.60m... está bien: soy pequeño. Mi cabello es bastante oscuro y lacio; jamás he podido describir mi color de piel, no es muy oscuro, ni muy claro; uso lentes y camino ligeramente encorvado, me encanta escribir y nací cantando. Tal vez no, pero me hubiera gustado.


(To be continued...)

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ahora sí.

Escucho el viento, ¡ah!, no... Son los coches que pasan.
Aún así es agradable, me recuerdan el día de hoy... Me recuerdan las calles que caminamos juntos.

Te besaría más y más, hasta que me quede dormida, o hasta que te tengas que ir.


-lo escribí hace algunos días. no sé por qué no lo había publicado.-