Lo gracioso de todo esto es que la mayoría de veces que pienso en ti... Es porque estoy pensando en qué escribir, qué decir, qué recordar.
Y de repente te extrañaba, ¿cómo cambiar esto? Y sobre todo ¿cómo entenderlo?
Me arrepiento de no poder ir y decírtelo, de tener que ocultarlo una y otra vez, haciendo como si nada supiera, haciéndome más tonta de lo que ya parezco.
Te estoy esperando... Y sé, o mejor escrito; espero, que tú a mi también.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarInspiración en su estado mas puro...exelente...
ResponderEliminar