Páginas vistas

lunes, 4 de julio de 2011

Me arden los ojos

No entiendo por qué, tal vez he estado tanto tiempo aquí; que ya no veo las cosas claras...
Camino lento cuando salgo y pienso en lo que haré, y lo que hice: Eso ya no es indispensable.


Sigo mordiendo mis labios por dentro, como para callarme.
No me voy a rendir, ese no es mi estilo, pero si tan sólo encontrara un poquito de valor, como ese que antes solía tener muy a la mano.


Las canciones que canto me dan valor, pero no es suficiente, no es suficiente; tal vez con un poco de alcohol...


Ahora me arden las palabras, ahora me arde hasta la sangre.




Y con gusto puedo escribir: no sé en qué estaba pensando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario