Tuve que ir, y en un sólo día (unos minutos, en realidad) darte una cátedra contra el arrepentimiento, no supe si decirte "no hay nada que perdonar, ni nada que agradecer" o "¿crees que eso sigue importándome?", lo curioso fue que me miraste como esperando algo de mi que ya no soy, como si esperaras que dijera que te extraño y que pienso cada día en ti. Aunque así fuera no lo sabrías, lo acontecido el año pasado ha sido uno de los errores más grandes de mi vida, todo...
Pero ya no importa, no me arrepiento de ese error, supéralo de una vez.
Al fin, han reparado la gotera, y tú no llorarás nunca más en mis brazos; no me duele.
"Perdón" ¿De verdad lo dices sinceramente? Las millones de veces que te he escuchado esa palabra me lo he preguntado, porque... La repites tanto, por eso pienso que de nada sirve...
¿Aún eres así? ¿Sigues sintiéndote vacía? No lo creo, ya me hubieras buscado.
He soñado contigo, no con que mueres, ni que me besas, simplemente estás sonriendo... Y yo despierto algo agitado, como sintiendo miedo... ¿Ya eres feliz? ¿Por eso me has dejado de buscar?
Te mentí, otra vez, quería tomarte en mis brazos y hacerte infeliz. Como antes, cuando llamabas para soñar (pesadillas nada más).
Ahora me iré a dormir, no espero tu llamada, no tengo un teléfono donde recibirla... Ni un corazón donde guardar tu nuevo sentir.
Créele a mi mirada, ya no te amo. Soy más fuerte que tú, y claro, soy más feliz de lo que deseabas.
Sigue sonriendo, sigue sin llamar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario