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miércoles, 6 de julio de 2011

Yo y (mi otro) yo, contigo.

Llegué sonriendo a mi casa, como siempre, pero más que nunca.
Abrazos, sonrisas, vídeo-juegos, carcajadas, pizza, mascotas, amigos, tú y nuestro beso.
Y en esos momentos es justo cuando me gustaría creer en el "para siempre" y en las máquinas que detienen el tiempo.

Pero si se trata de confesiones: no lo olvidaré, aunque lo pidieras.

:)

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